De todo un poco

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RED CARRETERA

El programa de conservación carretera que implementó desde el inicio de su administración la gobernadora, Indira Vizcaíno Silva, nació con la firme idea de atender una de las necesidades más sentidas de la población, y una petición particular de las comunidades que veían afectada su cotidianidad por tener en pésimas condiciones la vía principal que los conecta con el resto del estado.

El tema fue escuchado y se abordó a través de este programa de cuatro etapas, para el que el gobierno destinó 400 millones de pesos provenientes de contraprestaciones por concesiones carreteras; es decir, bajo un esquema que hace realidad la rehabilitación de la red carretera, sin las finanzas estatales ni las participaciones federales.

La gobernadora anunció el inicio de la tercera etapa que atenderá casi 500 kilómetros mediante tareas de desmonte, limpieza, desazolve de cunetas, drenajes, pavimentos y señalamientos, principalmente en carreteras que conectan a poblaciones de Colima, Manzanillo, Cuauhtémoc, Coquimatlán, Armería y Comala, así como otros tramos carreteros que requieren rehabilitación y mantenimiento.

Es correcto señalar que, si Colima tiene el principal puerto del país, los colimenses merecen las mejores carreteras, y que para ello las decisiones deben tomarse pensando en la gente. En este punto el ejemplo más claro es que las obras que antes se realizaban sólo cumplían con la parte básica que beneficia a las propias empresas, sin nunca buscar como ahora, recursos adicionales para atender otros rubros.

Quienes han transitado las carreteras del estado podrán constatar la necesidad de una intervención en vías como las que conectan a El Alpuyequito con Las Guásimas, El Salado con Piscila, Chandiablo con El Huizcolote, y Veladero de los Otates con Huizcolotila, además de otras carreteras como el Libramiento Comala y la Comala-San Antonio, entre otras.

Se reconoce pues la asignación de otros 100 millones de pesos en la tercera etapa del programa, para continuar mejorando la red estatal y que ello se traduzca en menores tiempos de traslado, bajos costos operativos de vehículos y una efectiva prevención de accidentes. Además de garantiza la conectividad para el transporte, los servicios y demás actividades de la población.